En el corazón de Malasaña maduramos nuestras carnes 40 días y las hacemos a fuego de encina. Sabor auténtico, ambiente de barrio.

Abrimos en 2015 con una idea sencilla: recuperar el sabor de la carne hecha a fuego lento, sin prisas y sin atajos. Trabajamos con ganaderías nacionales y maduramos cada pieza en nuestra cámara durante 40 días.
Nuestra parrilla de encina es el alma de la casa. Cada chuletón pasa por ella el tiempo justo para sellar el jugo por fuera y quedar rosado por dentro. Eso no se improvisa.
«Nuestra parrilla de encina es el alma de la casa»
Producto de temporada, brasa de encina y precios de barrio. Filtra por categoría, añade lo que te apetezca y te lo mandamos por WhatsApp.
La brasa no se programa. Nuestro parrillero lleva ocho años delante del fuego de encina, y es quien decide cuándo entra y cuándo sale cada pieza. Por eso el punto sale igual un martes tranquilo que un sábado lleno.
En sala somos seis. Nos vas a ver siempre las mismas caras: aquí nadie dura dos semanas.
Ambiente cálido, brasa a la vista y platos que entran por los ojos.












"El mejor chuletón que he comido en Madrid. La carne se deshace en la boca y el trato es de diez. Repetiremos seguro."
"Reservé por el chat de la web en 30 segundos, sin llamar. Llegamos y la mesa lista. La parrillada para dos, brutal."
"Ambiente de Malasaña auténtico, precios muy razonables para la calidad. El pulpo a la brasa es espectacular."